martes, 21 de octubre de 2008
Intenso.
(pone play antes de leer)
Tú sonrisa me alcanza en la lucha en la cual he sido bravo, pero sincero. No pienses que te he olvidado; tú sabes que no es así. Si sucede algo (ya sabes) soy un loco de un mundo de cuerdos. Recuerdame así. Cuando vuelva veras que he crecido y querré verte a solas para contarte mil historias, abrazarte para perder el frío y queriendo pervertirte hasta que caigan las velos que recubren nuestros pudores. Te llevaré de viaje, a sueños incansables de arboles pequeños que se transforman en nuestro andar, un camino de virtudes y encantos que necesito que ilumines con tus ojos de un destino.
Si vuelvo es por el corazón, por el cable a tierra que me sostienen intensamente loco hundiendo los pies en las arenas húmedas de una luna radiante que anestesia mi emoción. No creas que me olvido de vos, eres mi cable a tierra en un viaje de miles de luz hacia nuestra luna que me pone el dilema de volver y no volver, saber que todo lo que me hace bien me hace mal.
Algo de ti llega frente a mi, porque siempre estas dando vueltas y más vueltas, y muchas vueltas en mi cabeza que golpea torpemente todo haciendome recordar cuando era niño y quería un lugar donde mi misma piel pueda sentir lo que me haces caer hoy. Me sientes intenso, volátil y apenas puedo contar los días en ti, porque algo de ti esta llegando hasta mi queriendo soñar con absoluta libertad las nupcias de vos, buscando saber cuando voy de nuevo a tu luna a visitarte.
p.s.
domingo, 12 de octubre de 2008
quiero...
Aún buscando la respuesta creo que todo esta en ti, porque antes corrías por mí y recorrías cada una de mis letras buscando entrar en mi, pero ahora soy yo el que entra en ti,¿ estas dispuesta a que lo haga?, pues creo que si, pero tienes dudas y esas dudas me desarman más a ti que a mi, y tu lo sabes bien, pero la luz me aleja de ti, solo en las noches como esta te tengo para luego perderte en la profundidad de sonidos huecos y sin sentimientos del día a día. Solo quiero que sepas que si... si quiero...
miércoles, 30 de julio de 2008
Martes de ti.
El sabor de una esperanza al buscar una primavera en pleno invierno, buscando otra necesidad que no fuera la de seguirte viendo todos los Martes, pero dando vueltas como una rueda, llegaba el siguiente Martes, buscaba ser otro tipo, pero seguía siendo yo, el que buscaba el sonido desprendido de tus labios, observandote desde mi silencio un Martes te vi. El misterio se transformó en un deleite, y mis ojos sobre ti buscaban respuestas a mis pensamientos, intentando decifrar el núcleo de mi cobardía y de este insolente silencio que me paralizaba a medio metro de ti.
cuando te vi por casualidad, y mis ojos se cansaron de tanto mirar, buscaron descansar en el sabor de vos y tu voz cambió mi vida, pero sigo dando vueltas y más vueltas como un loco, con el misterio que tus ojos de uva producen en mí, cada vez que me observan, porque algo de ti llega hasta mi y esta vez no quiero porque esta frío y te necesito abrazar porque he encontrado lo que nunca en nadie pensé encontrar y siempre has estado allí y en mi silencio me he aburrido de todo, menos de los Martes que saben a ti.
lunes, 25 de febrero de 2008
just.
Mmmm. "No has cambiado nada", sonó como una lanza directo a mi alma, absorvida por el infinito de mis pensamientos , y vaya que infinitos. Viajando por aquellos lejanos lugares entre la conciencia y la inconciencia, resueltos a descubrir más allá de esa frase que me djo con una molestia exorbitante.
(Hoy)
Realmente no he cambiado nada!!, me veo en una nebulosa llena de pensamientos, llena de estrellas y lunas menguantes que me tienan a saltar al infinito de las frustraciones absorvidas por un ente del espacio y tiempo. Me siento mal, camnino por las calles oscuras y mirandome en el reflejo de los ventanales, a cada paso siento que mis sueños locos, se estan extinguiendo, y se van de mi. Cuando logre detenerme a mirarme en el reflejo de mis ojos, note mi vislumbrante palidez, apunto de caer, me odie a mi mismo sin fuerzas para romper mi figura en aquel vidrio, en ese instante me di cuenta, que cai, que toque fondo, vi lo rápido que caí y quede pálido, aobsorto en aquel frio suelo de la calle mirando al cielo y viendo las luces y escuchando las palabras de la gente que mira al pasar, me senti por primera vez en meses o diria años, sin vivir, me sentí no vivificante, nada tengo, nada quiero tener, no si es de una forma obligada, la pena no la quiero, la lástima menos, solo quiero tus brazos alrededor de mi cuerpo y me cubras con ese manto de esperanzas y sueños que tú misma te llevaste hacia algún lugar fuera de mi.
lunes, 14 de enero de 2008
"Ojos almendrados"
Te vi, pasó un verano y te volví a ver....... de la misma forma, desde mi silencio y de mi escondite me deleitaba ante el misterio de saber que pensabas, que estabas riendo o porque tus ojos a veces dejaban de brillar; ese deleite ante el misterio, se transformó en un placer.....tenlo claro, el placer siempre será mío. Terminó un verano de ceguera y de dolor y volví a encontrarme contigo, esta vez sin los brazos de aquella mujer que decía amar. Pero te vi, durante horas, días, a veces extrañas sensaciones y situaciones envolvieron mis pensamientos flácidos de tanto pensar en vos.
Estaba comenzando otro verano, después de meses y entré en este abismo de incertidumbres, pero al final del túnel algo me dijo que estabas vos, quise caminar hacia allá, pero hoy creo que otro verano será, quizás no de ceguera, porque hoy puedo ver, que es lo que sucede, no es que tenga un amor oculto pro vos, sino que, quiero tener un amor vos en mi presente y en mi futuro. porque es lo único de lo cual no aburro hasta hoy, de tu bella sonrisa y tus ojos almendrados.
miércoles, 2 de enero de 2008
"...decirte que he vivido."
Amar es una esencia, lo repetiría las veces que fuera necesario, porque es la esencia principal de un hombre y de una mujer, amar, a tus padres, a tus hermanos y hermanas, a tus amigos y a tus hijos. Sin amor en este mundo, la necesidad de existir no sería tal, no habría necesidad, solo existiríamos en un limbo son sensaciones, sin motivaciones.
Un galán romántico, puede que lo sea, pero quiero creer que así. Coquetear a la vida a las pequeñas cosas que vemos por ahí, aquellas pequeñas cosas como tú, cuando te miró cada día, en el silencio de mi lejanía, pero sé que estas allí y que con certeza algún día, me verás y seré encontrado por aquellos ojos y esa forma especial de mirar detrás de tus finas facciones y de tu delicada forma de moverte alrededor de las cosas.
Algún día te encontraré y podré decir que he vivido.
viernes, 21 de diciembre de 2007
"12 de Agosto".
Ayer de tarde estábamos sentados junto a la mesa. No hacíamos nada, ni siquiera hablábamos. Yo tenía mi mano sobre un cenicero sin ceniza. Estábamos, tristes. Pero era una tristeza dulce, casi una paz. Ella me estaba mirando y de pronto movió los labios para decir dos palabras. Dijo: “Te quiero”. Entonces me di cuenta de que era la primera vez que me lo decía, más aún: que era la primera vez que lo decía a alguien. Isabel me lo hubiera repetido veinte veces por noche. Para Isabel repetirlo era como otro beso, era un simple resorte del juego amoroso. Avellaneda, en cambio, lo había dicho una vez, la necesaria. Quizá ya no precise decirlo más, porque no es juego: es una esencia.
Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. “Hasta ahora no te lo había dicho”, murmuró, “no porque no te quisiera, sino porque ignoraba por qué te quería. Ahora lo sé”. Pude respirar, me pareció que la bocanada de aire llegaba desde mi estomago. Siempre puedo respirar cuando alguien explica las cosas. El deleite ante el misterio, el goce frente a lo inesperado, son sensaciones que a veces mis módicas fuerzas no soportan. Menos mal que alguien siempre explica las cosas. “Ahora lo sé. No te quiero por tu cara, ni por tus años, ni por tus palabras, ni por tus intenciones. Te quiero porque estás hecho de buena maderas”. Nadie me había dedicado jamás un juicio tan conmovedor, tan sencillo, tan vivificante. Quiero creer que es cierto, quiero creer que estoy hecho de buena madera. Quizá el momento haya sido excepcional, pero de todos modos me sentí vivir. Esa opresión en el pecho significa vivir.
"La Tregua" (Mario Benedetti)