lunes, 3 de julio de 2006

Lost & Bitter

Perdido y Amargo, son palabras que hasta hace unos días no las veía juntas, ni tampoco cercanas, en realidad se parecen muy poco si uno busca su significado en la vida de cada uno, y que hoy por hoy han cobrado importancia en mis pensamientos y más aún han ganado un espacio en este blog.
El hecho de sentirme perdido podría ser una respuesta autosuficiente al intento constante de huir de las penas y de los estigmas del pasado que me aquejan, sentirme perdido podría ser mejor aún un significado a mi vida tildándome de "Generación X", pero creo que eso sale a la redundancia y como me gusta dar exclusividad a ciertos temas lo he borrado de mi pensamiento, ya que el verdadero significado de estar perdido es el "no estar", por ende "no existir", ¿que será lo que sucede con un hombre de casi 23 años que busca safarse de la vida de esta forma perdiéndose? son enigmas que aún; para la sorpresa de muchos, no he logrado esclarecer.

El hecho de no querer esclarecerlos me entrega un sabor amargo en la garganta, una melancolía dulce, y a la vez de cuando intento pensar en ello sucede lo inverso; lo dulce se siente en la garganta y lo amargo en el alma, la soledad inunda mis ojos y nubla mi visión, esto me molesta, porque me encuentro un hombre perdido realmente perdido.