domingo, 29 de julio de 2007

La Fauna

Al parecer, la vida desechable paso de ser de un estado de coma, que diluye la mente y justifica las acciones estupidas que se puedan cometer, como si se estuviese en estado de ebriedad, a ser un verdadero estilo de vida, como si la estupidez lo fuera.

¿Que es lo que esta de moda hoy por hoy, la homosexualidad en todas sus expresiones, la decadencia de una generación sin identidad, la EMOcionalidad de las personas que juegan no solo con su estado mental, sino con él de los demás, será la depresión la principal justificación para salirse de una desechable vida en la cual botamos hasta nuestros espermios en un plástico que después de utilizar le hacemos un amarre por un lado, como si quienes podrían haber sido tus hijos pudieran defenderse?

Hoy siento que la vida se esta diluyendo más allá de las tarjetas bancarias y el consumo de vienes muebles e inmuebles. Hoy la vida esta más allá de los deseos sexuales animales, la sociedad ha evolucionado, a algo que ni siquiera ella misma podría haber pensado con anterioridad, ha evolucionado a algo que es una mezcla de tribus urbanas, comunidades, pequeños grupos de personas sin representación social. Hoy en día ya no hablemos de sociedad, sino de una involución misma y llamémosla “Fauna”.

Algo que quizás suene extraño, o que se asocie directamente con animales, pero que es el hombre sino un animal que paso de ser cuadrúpedo a parase en dos patas e involucionar a un parasito terrestre con la suficiente inteligencia como para destrozar su propio hábitat.

De cierta forma esto es una queja en cuanto a lo que comúnmente llamamos sistema, pero que es el sistema, sino unas reglas socialmente aceptadas por un general de asociaciones morales que provienen de la cultura y del resumidero de la conciencia de estupideces impuesta?, pues creo que si hoy en día somos parte de una fauna, las reglas deberían de cambiar, deberían de transgredirse aquellas extremistas cuestiones morales que no solo impiden la involución del desarrollo de un grupo de personas perteneciente a ala fauna, sino que también el derecho de cada uno de decidir si queremos ser llamados fauna y la obligación de corresponder a dicho derecho; es decir si no quieres pertenecer a la fauna, entonces ayuda a que no seamos eso, pero si te agrada ser una fauna, mejor deja las cosas como están y coopera para que se creen nuevas costumbres que deriven en un hecho no solamente fuanistico, sino una involución de la sociedad.