miércoles, 30 de julio de 2008

Martes de ti.

Un Martes me sentí como un niño esperando la Navidad; un Martes buscaba irme de vez en cuando a otro lugar, un Martes se me apareció un rayo de sol y ahí...te vi!. Si a ti, te vi y las palabras "yo no buscaba a nadie y te vi", cobraron sentido.
El sabor de una esperanza al buscar una primavera en pleno invierno, buscando otra necesidad que no fuera la de seguirte viendo todos los Martes, pero dando vueltas como una rueda, llegaba el siguiente Martes, buscaba ser otro tipo, pero seguía siendo yo, el que buscaba el sonido desprendido de tus labios, observandote desde mi silencio un Martes te vi. El misterio se transformó en un deleite, y mis ojos sobre ti buscaban respuestas a mis pensamientos, intentando decifrar el núcleo de mi cobardía y de este insolente silencio que me paralizaba a medio metro de ti.
cuando te vi por casualidad, y mis ojos se cansaron de tanto mirar, buscaron descansar en el sabor de vos y tu voz cambió mi vida, pero sigo dando vueltas y más vueltas como un loco, con el misterio que tus ojos de uva producen en mí, cada vez que me observan, porque algo de ti llega hasta mi y esta vez no quiero porque esta frío y te necesito abrazar porque he encontrado lo que nunca en nadie pensé encontrar y siempre has estado allí y en mi silencio me he aburrido de todo, menos de los Martes que saben a ti.